Fundación Instituto David Hume

Los invitamos a visitar la página de a Fundación Instituto David Hume www.ihume.org

miércoles, 7 de mayo de 2014

Algunas consecuencias del Ultimatum Game

En nuestro grupo de discusión sobre "The Rational Optimist", de Matt Ridley, surgió la interpretación que este autor propone sobre las consecuencias del experimento conocido como "The Ultimatum Game”. En este juego de dos participantes, a uno de ellos se le entrega una suma de dinero con la condición de que la comparta con el segundo. A tales efectos, deberá formularle una única oferta, no negociable, sobre cómo compartir el premio (50-50; 60-40; 90-10; 99-1; etc.) y el segundo puede aceptarla o no, en cuyo último caso ninguno de ellos se llevará nada. Participando varios individuos de este experimento, quien obtenga la mayor cantidad de acuerdos, habrá dado con la fórmula de distribución de "utilidades" que comúnmente se considera como razonable.

Si bien son numerosas las conclusiones que surgen del experimento, Ridley, a los fines de su argumentación, elige resaltar la siguiente: por regla general, en las sociedades habituadas al comercio, la fórmula que agrupa la mayor cantidad de acuerdos es "50-50", mientras que en sociedades poco habituadas al comercio, la mayor cantidad de acuerdos obedecen a una ratio de 85-15 y afines. Ridley propone interpretar dichos resultados como un indicador de que las nociones de equidad están más extendidas en sociedades estructuradas en torno al intercambio comercial, ya que no sólo la regla de 50-50 fue la más exitosa en los experimentos desarrollados en estas sociedades, sino que también dicha fórmula es la más extendida entre los proponentes de los acuerdos.

Lo contraintuitivo de los resultados del experimento (y de allí su interés) estriba en que lo que sugiere la teoría de la elección racional es que, en un experimento de tales características, sería de esperar que fórmulas como "90-10" fueran a ser aceptadas -desde el momento en el que el segundo participante estaría mejor con algo que con nada. No sólo eso, también tendría que esperarse que la propuesta "90-10" sea la más formulada por el primer participante –ya que no habría razones para que el segundo participante la rechazara. Sin embargo, al menos en la sociedades estructuradas en torno al comercio, los participantes rechazan las ofertas que no consideran equitativas y, más aún, las ofertas no equitativas ni siquiera son formuladas. Como dijimos, de esto se pueden seguir numerosas hipótesis como, por ejemplo, que la equidad entraría dentro de la función de utilidad de los participantes, o que éstos actúan irracionalmente inducidos por efectos de encuadre, etc. La conjetura de Ridley -las sociedades mercantiles son más proclives a acuerdos equitativos- es la más cercana a la nuestra. A continuación explicaremos por qué.

Explicaciones como "la equidad debe estar incluida en la función de utilidad" o "los participantes actúan irracionalmente" comparten presupuestos tales como que lo particular puede ser conocido a partir de lo general y, viceversa, que pueden formularse principios generales mediante la inducción a partir de casos particulares. La explicación de Ridley, en cambio, introduce un dato empírico: si bien se maximiza utilidad eligiendo algo en lugar que nada, existe una noción de equidad dada en determinada sociedad, que no necesariamente tendría que darse en otra y que no puede deducirse de la teoría de la elección racional. Por supuesto, una vez que tenemos identificado tal dato empírico como característico de una sociedad dada, podemos incorporarlo a la teoría aplicada para ese tipo de sociedad. Como ocurre en este caso, en cuanto Ridley afirma que la equidad se encuentra más extendida en sociedades habituadas a los intercambios comerciales que en las que no lo están.

No hay comentarios:

Publicar un comentario